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lunes, 29 de junio de 2009

Lovaina (Bélgica) - La conversación -


- Pues esta “bonica” la iglesia esta, si… me ha gustado, me ha gustado, si señor… - decia un chico llamado Juanfra.
- Bueno, ¿y el ayuntamiento? Más raro que todo, tio – decia su fiel amigo y compañero de viajes, Santy.
- Si, la verdad que la ciudad, para ser poco conocida esta… ¡¡¡Ueeeeeee!!! ¡¿Qué es esto?!
- ¡¿Una mosca pichá en un palo?!... Increíble…
- ¡Madre mia!... Una mosca pinchá en un palo… - decía Juanfra.
- Guapísimo, tío…
- Mira que he visto cosas: La Estatua de la Libertad, el Central Park, el foso donde estaban Las Torres Gemelas… -
- Y yo el Maneken Pis… - decía Santy todo convencido.
- Tío… el Maneken Pis es un niño meando…
- ¿Y que tío? ¡Pero esta guapo! ¡Yo siempre quise ser un niño que me pasara todo el santo día meando en una fuente y la gente viera mi “peazo” rab…!
- ¡Venga, va! Esto supera con creces todo lo que he visto…
- ¿Hasta la rubia que nos hemos encontrado en el tren?
- ¡¿Qué rubia?! ¡¡Esto es una rubia!!
- Tío… ¿no estas cayendo que este puede ser el mejor monumento de todos nuestros viajes?
- Esto cayendo, Santy, estoy cayendo… ¿Dónde dices que vamos mañana?
- A Brujas – respondía Santy.
- Yo no voy, volvemos… o nos quedamos a dormir bajo la mosca…
- Tío… nos vamos a partir el cuello viendo esto…
- ¡Que se me rompa!
- ¡Chicos, una casa se esta quemando y están los bomberos rescatando a los que viven! – decía una chica que iba con ellos también de viaje.
- ¡¡Y tu te estas perdiendo el monumento mas importante de todo el mundo!!
- Tío… el alcalde de esta ciudad ha tenido mas huevos que el de Roquetas… ¡¡Que haga el de Roquetas un monumento como este, joder!!
- Que va, esto es insuperable… No es como tu alcalde, que intenta imitar un patio de los leones en pleno boulevard…
- Ese es tonto… Bueno, ¿nos vamos?
- Tío, llevamos aquí dos horas… muy poco ante tal cosa…
- Ya, pero es que como sigamos así no cogemos el ultimo tren a Hasselt…
- Cierto, vámonos – decía Juanfra despidiéndose del mismo con un beso al aire. – Siempre te llevaré en mi corazón – decía golpeándose el lado derecho de su pecho.
- Toma, un pañuelo…
- Tío, promete que volvemos… ¡¡Prométemelo!! – decia Juanfra secandose las lagrimas con dicho pañuelo.
- Te lo prometo, pero antes…
- Salt? – decia la dependienta de un quiosco de Conos de patatas fritas.
- Tartar – decia Santy. De fondo, en esta conversación, se escucha la canción adjunta, mientras la cámara se aleja y se contempla toda la ciudad desde el cielo.
- Salt?
- Tartar
- Salt?



jueves, 7 de mayo de 2009

Una grua como reina

En una zona medio construida de noche, donde las casas se ven de color gris del cemento y en algunas zonas rojito del ladrillo, y el asfalto de la calle con grandes hoyos y un monton de arena en plena futura avenida y todo reinado por una gran grua amarilla; habia un coche aparcado donde en el interior del mismo se podia ver un par de sombras:

- Venga, cariño, no me seas asi... - decia el chico.
- ¡Que no! ¿y si pasa alguien? - decia la chica que completaba el par de sombras
- ¿pero quien va a ver aqui? En el rato que hemos estado no ha pasado ni un alma.
- ¡Claro! ¿Y si ahora pasa alguien haciendo algo? No se... paseando al perro, por ejemplo.
- Que no. Creeme. Aqui no va a pasar nadie... venga, vamos a hacerlo.
- ¡Que te he dicho que no, y es que no!

Mientras tanto, afuera, una sombra amenazadora se iba acercando de formna sigilosa al coche. Tenia una forma como de ser humano, alto, delgado a la vez y una forma bastante rara lo que podia ser la cabeza. Mientras tanto, nuestros protagonistas:

- ¿Y si madre se entera? Que no. que mi madre no estas para estos trotes...

La sobra extraña cada vez se iba acercando mas y mas al coche, y ellos sin darse cuenta...

- Tu pobre madre ya esta mayor. ¿De que se va a enterar?
- ¡Que no y punto! ¿Y si luego salgo en el youtube de las tias que lo hacen el coche? ¡Que no, que no, que no! ¡ Y si digo que no, es que no!

La sombra uniforme finalmente se acerco a la puerta del piloto del coche...

- ¿Que es eso? - dijo la chica...
- No se... - mientras guraba la cabeza el chico..

Finalmente la sombra habló:

- ¡Oiga! ¡Que su coche va perdiendo pasta!

sábado, 1 de noviembre de 2008

Soy una leyenda

- Sólo tiene estas cuatro paredes pintadas de blanco… - me decía una Voz Irritante
- ¡No! ¡La gente me quiere! – le contestaba
- ¿Quién le va a querer? ¿Sus padres? Sus padres están muertos… ¿Sus hermanos? Sus hermanos no le quieren ver ni en pintura… ¿Su novia? Su novia se la está pegando con otro… ¿Su perro? Ese solo quiere que le dé de comer…
- ¡Cállate, joder! – gritaba desesperado.
- Sabe que llevo la razón…
- ¡No llevas razón! ¡Tu solo quieres que desaparezca, coño!
- Quiero que desaparezca porque es un bien para usted y para todos…nadie le quiere…
- No digas eso…- decía tapándome los oídos y recorriendo esa habitación en blanco de un lado hacia otro, sin rumbo alguno.
- No, Sujeto, nadie le quiere…solo la soledad.
- ¡No, no, no y no!
- Sabe que la soledad es lo que le ampara durante su larga y solitaria vida…
- ¡¡¿Quieres callarte, joder??!! – mis ojos rojos llenos de rabia empezaron a saltar pequeñas lagrimas mientras seguía dando vueltas por la habitación sosa.
- Tiene esa ventana que le espera…situada en un quinto piso y debajo tres planchas de asfalto por donde pasa diariamente miles y miles de millones de personas, personas que si tiene el derecho estar en esta vida, porque tienen responsabilidades: marido, mujer, hijos, trabajo, casa… usted no tiene nada eso y vive en un piso de alquiler penoso…Fíjese…tiene un teléfono móvil… ¿Alguien le llama? No; pero no solo un día, sino durante largas semanas no le llama nadie…
- ¡La gente está trabajando, tienen sus mujeres e hijos, tienen responsabilidades! – intentaba justificar de alguna forma.
- ¡Por eso! Usted no tiene nada de eso…tiene 35 años, ya no tiene vida para irse de fiestas…
- ¡Ya, pero puedo levantar mi vida! ¡Puedo dejar a mi novia, irme de este piso infernal e darle un limpiazo a mi vida!
- Sujeto…su vida ya no la puede arreglar…Coja la única salida que tiene y váyase…nadie le echará de menos…
- ¿Y mi trabajo? Soy bueno en mi trabajo – le preguntaba.
- Mañana va a hacer reducción de plantilla y usted encabezará esa lista…
- ¿Y mis planes de futuro?
- ¡Jajajaja! ¿Comprarse esa caña de pescar que siempre había querido? ¿Irse de viaje a Barcelona? ¿Tirar la basura antes de que pase el camión de la basura?
- ¿Y todo lo que he conseguido en mi vida?
- Su vida ha sido un engaño, Sujeto… ¿Aún no se ha dado cuenta? Llevamos toda la conversación hablando de lo mismo…
- ¡Pero siempre me quedará el whisky!
- El whisky es la bebida que define a los solitarios, desamparados y borrachos…
- …
- La ventana le espera, Sujeto…es su única opción…
- No quiero irme…pero sé que aquí no pinto nada…
- A todos les cuesta…pero mírelo por el lado positivo: al menos sabrá quienes van a ir a su entierro…
- …Mi vida es una puta mierda…No tengo nada… - decía hipnotizado, dirigiéndome hacia la ventana sin reja… Al llegar allí, asomé la cabeza…vi como la gente pasaba de un lado hacia otro… Unos iban trajeados, sonriendo mientras hablaba por teléfono y se escuchaba un “te quiero, cariño”; otros iban en grupo de tres, cogidos de la mano y su hijo en medio, mientras que imitaba como un balancín los brazos de sus padres; y otros con sus grupos de amigos echando unas risas mientras hablaban sobre todo aquello que hicieron el fin de semana pasado.


Su Banda Sonora:

domingo, 12 de octubre de 2008

Una conversación imbecil

- Tío, ¿viste ayer la película que pusieron en la tele? – le decía Antonio a Edu. Ambos eran policías y estaban patrullando la ciudad en ese momento en su C4.
- No, ¿Qué película era?- contestaba Edu.
- Joder, tío, era una de Steven Seagal, tío, ¡¡de Steven Seagal!!
- ¿Una de patadas y de puñetazos? – adivinaba Edu.
- Si, tío, que guapa la peli.
- Sabes que esas pelis no me van…
- ¡A esas pelis debería de gustarle todo el mundo! ¡Están que te cagas! – decía Antonio.

En ese momento vieron a una hermosa chica por la calle. Aparentaba, más o menos, unos 17 años.

- ¡Joder, como está la niña! – decía Antonio.
- Tío, es una niña de 17 años ¿Cómo puedes tener esa mente tan perversa?
- Tío, no he dicho nada malo. He dicho: “¡Joder, como esta la niña!”. Eso no significa nada. – se justificaba Antonio.
- ¿Qué no significa nada? ¡¿Qué no significa nada?! ¡Con esa frase has dado a entender…
- ¡He dado a entender ¿qué?!
- ¡Aquello que has pensado en el momento que lo has dicho, joder! – decía cabreado Edu.
- ¡No! Tú piensas que yo he pensado algo que tú has pensado.
- ¡Mentira! ¡¡Lo has pensado!!
- Vale, he pensado en algo, pero no lo que tú crees que he pensado – cayó rendido Antonio tras la imbecil discusión.
- ¿Y yo que he pensado?
- ¡¡Ah!! No sé ¿Y yo que he pensado? – le preguntaba Antonio.
- No se, tu sabrás – contestaba Edu.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

¿Porqué cambiar las cosas cuando todo va bien?

- Estas más gordo desde la última vez que te ví – decía ella tumbada en la cama con sabanas rosas, apoyada en la palma de la mano con la que su codo formaba una L.
- A veces el trabajo hace mucho daño- decía él todo apenado.
- ¿Por qué te pones la camiseta?
- Ya sabes que soy muy tímido después de hacer el amor –miraba hacia el suelo intentando buscar en la oscuridad con mi brazo derecho su manga correspondiente.
- No has cambiado, ¿eh?
- ¿Porqué cambiar las cosas cuando todo va bien?
- Estas raro, ¿Qué te pasa?
- Nada…
- ¿Cómo que nada? Algo te pasa, y lo sabes.
- …
- ¿No me lo vas a contar?- decía ella mirándome a los ojos con cara de apunto de llorar y el labio fuera, como si de una niña pequeña se tratara.
- No me pasa nada, en serio.
- Vale, pues si no te pasa nada, dame un beso – decía ella.

Me acerque a ella con la camiseta a medio poner y le di un beso en la mejilla.

- ¿Ves? Lo que yo decía: te pasa algo- le recriminaba a ella.
- No me puedes juzgar por un simple beso.
- No es solo el beso, es tu comportamiento desde que acabamos de hacer el amor. Siempre te pones mucho mas cariñoso y loco, y hoy estas como…ausente.
- …
- Y apenas contestas.
- Son muchas cosas las que pasa en un año.
- Y por eso tienes que comportarte de esa forma esta noche.
- …
- En fin…sigues siendo el mismo de antes.
- ¿Te soy sincero?
- Eso es lo que te vengo pidiendo desde hace rato.
- Maldita la hora y el día en el que nos hemos cruzado por la calle.
- …
- …
- ¿Por qué has dicho esa pedazo de burrada?
- Porque es lo que siento.
- …
- …
- ¿Y…porque lo sientes?
- Porque tu no sientes lo mismo que yo siento.
- ¿Qué quieres que yo sienta?
- Lo mismo que yo siento.
- ¿Amor?
- Sí.
- …
- …
- Ya lo hablamos la última vez que nos vimos.
- Vale, pues explícame esas palabras que me dedicabas casi todos los días cuando salíamos del trabajo, en el trabajo y cuando nos íbamos a tu casa, echábamos dos o tres polvos y nos quedábamos como auténticos enamorados mirándonos en la oscuridad, acariciándonos y besándonos. Explícamelo.
- Pero, cariño, el amor es cosa de dos. Uno no puede amar si no ama realmente.
- Pero es que lo sé: tú me amas, lo que pasa que no quieres destapar lo que sientes.
- …
- Solo con verte los ojos, en la forma de expresarte y en la forma de comportarte conmigo, cualquier tonto se daría cuenta.
- A ver… no es solo el querer o no querer, si no también hay otros factores…
- ¿Qué factores?
- La distancia. Tú vives en Almería y yo en Londres, son más de 2.000 kilómetros.
- Peores cosas se han visto… Pero no has respondido a la duda que tengo… ¿Me quieres o no?
- A ver, Oscar…
- Ni a ver ni nada. ¿Me quieres o no?
- …
- Mira… mejor recojo mis cosas y me voy...

Recogió sus cosas y se levanto del borde la cama. Ella vivía en una habitación de alquiler en la casa de una familia inglesa. Es muy típico de allí. Justo cuando él agarro el pomo de la puerta para salir, ella se levantó de la cama y salió corriendo hacia él.

- Eres lo que más quiero en esta puta vida.- le dijo ella con los labios casi pegados, sin apenas tocarse y de puntillas, ya que él era mas alto que ella. Oscar quería besarle, incluso hubo momentos que el pequeño demonio apoyado en su hombro derecho le decía: “bésala” y el ángel en su hombro izquierdo le decía: “no lo hagas”. ¿A quien le haría caso?Creo que ya la has jodido, Marina – y se fue, dejando la puerta medio abierta. Ella se quedó pasmada, con los pies aun de puntillas y con el corazón roto.

Oscar andaba solo por la calle, de noche, encharcada de la humedad de esas tierras y con en el mp3 una canción que le recordaba mucho a la pasión que hubo, lo hay y lo habrá entre Oscar y Marina...