lunes, 29 de junio de 2009

Lovaina (Bélgica) - La conversación -


- Pues esta “bonica” la iglesia esta, si… me ha gustado, me ha gustado, si señor… - decia un chico llamado Juanfra.
- Bueno, ¿y el ayuntamiento? Más raro que todo, tio – decia su fiel amigo y compañero de viajes, Santy.
- Si, la verdad que la ciudad, para ser poco conocida esta… ¡¡¡Ueeeeeee!!! ¡¿Qué es esto?!
- ¡¿Una mosca pichá en un palo?!... Increíble…
- ¡Madre mia!... Una mosca pinchá en un palo… - decía Juanfra.
- Guapísimo, tío…
- Mira que he visto cosas: La Estatua de la Libertad, el Central Park, el foso donde estaban Las Torres Gemelas… -
- Y yo el Maneken Pis… - decía Santy todo convencido.
- Tío… el Maneken Pis es un niño meando…
- ¿Y que tío? ¡Pero esta guapo! ¡Yo siempre quise ser un niño que me pasara todo el santo día meando en una fuente y la gente viera mi “peazo” rab…!
- ¡Venga, va! Esto supera con creces todo lo que he visto…
- ¿Hasta la rubia que nos hemos encontrado en el tren?
- ¡¿Qué rubia?! ¡¡Esto es una rubia!!
- Tío… ¿no estas cayendo que este puede ser el mejor monumento de todos nuestros viajes?
- Esto cayendo, Santy, estoy cayendo… ¿Dónde dices que vamos mañana?
- A Brujas – respondía Santy.
- Yo no voy, volvemos… o nos quedamos a dormir bajo la mosca…
- Tío… nos vamos a partir el cuello viendo esto…
- ¡Que se me rompa!
- ¡Chicos, una casa se esta quemando y están los bomberos rescatando a los que viven! – decía una chica que iba con ellos también de viaje.
- ¡¡Y tu te estas perdiendo el monumento mas importante de todo el mundo!!
- Tío… el alcalde de esta ciudad ha tenido mas huevos que el de Roquetas… ¡¡Que haga el de Roquetas un monumento como este, joder!!
- Que va, esto es insuperable… No es como tu alcalde, que intenta imitar un patio de los leones en pleno boulevard…
- Ese es tonto… Bueno, ¿nos vamos?
- Tío, llevamos aquí dos horas… muy poco ante tal cosa…
- Ya, pero es que como sigamos así no cogemos el ultimo tren a Hasselt…
- Cierto, vámonos – decía Juanfra despidiéndose del mismo con un beso al aire. – Siempre te llevaré en mi corazón – decía golpeándose el lado derecho de su pecho.
- Toma, un pañuelo…
- Tío, promete que volvemos… ¡¡Prométemelo!! – decia Juanfra secandose las lagrimas con dicho pañuelo.
- Te lo prometo, pero antes…
- Salt? – decia la dependienta de un quiosco de Conos de patatas fritas.
- Tartar – decia Santy. De fondo, en esta conversación, se escucha la canción adjunta, mientras la cámara se aleja y se contempla toda la ciudad desde el cielo.
- Salt?
- Tartar
- Salt?



domingo, 28 de junio de 2009

sábado, 27 de junio de 2009

La maquina de escribir

Ahí estaba yo, sentando enfrente de mi escritorio, con la vieja maquina de escribir que me regaló mi abuelo, para deshacerse de viejas cosas que ya no utilizaba. Él sabia que me llamaba la atención esa maquina de escribir. De pequeño, cuando pasaba por la puerta de su habitación, me quedaba mirándole, él de espaldas, escribiendo insistentemente, con su pipa, con su camiseta de tirantas blanca interior, y ese humo que le rodeaba todo el ambiente. Cuando el notaba mi presencia, me decía:

- ¿Qué haces, hijo?
- Escuchando el ruidito de la maquina…
- ¿Te gusta? Mira, ven – me decía mi abuelo, con su peculiar bigote. Entonces, me cogía de los brazos, y me subía a su pierna, donde me quedaba sentado mientras el seguía escribiendo. Yo, con esa edad, aun no sabia leer, pero solo con estar al lado de mi abuelo y escuchando ese ruidito del tecleo de la maquina, era el mas feliz del mundo.

Y ahora soy yo el que esta en un escritorio, sentando, fumándome un cigarro, con mi cenicero al lado, todo lleno de cenizas, y escribiendo en la maquina de escribir. Solo falta que un niño, pequeño, con un jersey de un coche echo por su abuela y con cara de curiosidad por ver que hago, se suba en mis piernas.

Son las una de la madrugada y me levanto para ir al frigorífico a cogerme una lata de Coca – Cola. En el momento que paso por la mesa que tengo enfrente del mismo frigorífico, veo de reojo el móvil sonar, en silencio, pero con la pantalla parpadeando. Cesar me esta llamando… seguro que será para salir, pero hoy es lo que menos me apetece…

Al abrir el frigorífico, las tripas empiezan a sonarme. Necesitan que les eche algo, ya que desde el mediodía no han comido nada. En el frigorífico no tengo nada, por lo que tengo que bajar al supermercado de las 24 horas que han abierto recientemente en la ciudad. Cojo los cinco euros que tenia en el mueble de la entrada y bajo a la calle.

Ando unos cinco minutos para llegar al supermercado mas caro de la ciudad. Entro y miro en la zona de congelados alguna pizza o algo de comida rápida para llevar. Lasaña, pizzas de nosecuantos sabores y marcas, roscas, pollos directos para meterlos en el microondas… No hay nada que me llame la atención. Finalmente me cojo la lasaña congelada, simplemente para conformar a mi estomago rugiente.

Llegué a la caja y allí estaba la dependienta, la típica dependienta: poco habladora, gordita, con el uniforme típico de esta cadena de supermercados abiertos las 24 horas, mascando un chicle sin tener ya nada de sabor y sin peinar. La verdad que a la pobre no puedo juzgarla, ya que las vestimentas que llevaba podía hacerme la competencia perfectamente: el pelo como un estropajo echo por la gomina ya seca desde hace dos días, una barba de no haberme afeitado desde hace tres días, mi camiseta de Superlopez manchada de Coca – Cola, mis pantalones vaqueros desgastados de tanto lavarlos y los tenis comidos de mierda.

Mientras me echaba las cosas en una bolsa que previamente tuve que pagar por diez céntimos, a lo lejos vi, mirando la zona de congelados, a una chica… Era Lucia.

Lucia es una antigua amiga mía, que venia mucho a la casa de mi abuelo cuando éramos pequeños. Coincidimos en el colegio varios años hasta que cada uno nos echamos otros amigos, ninguno en común, y nos fuimos separando.

Era lo típico a esa edad: “¡David le gusta Lucia!, ¡David le gusta Lucia!”, nos decían los compañeros de clase. Tenían sus motivos para decirlo: en las excursiones siempre iba tras ella, nos cogiamos de la mano, jugábamos juntos y nunca nos separamos. Es mas, ella me dio el primero beso, con solo 5 años, hasta que vino la profesora y me pego un bofetón que nada mas recordarlo, aun me duele.

Decidí esperarla en la entrada del súper, mientras ella hacia la compra y pasaba por caja. No se dio cuenta de mi presencia allí, pero veía cada gesto que hacia. Había crecido, tendría la misma edad que yo, unos 22 años, pero ella mejoró muchísimo con los años. A eso de los 13 años se puso gordita. La veía por el patio y todos les decían “Lucia la Gorda”, cuando había mas de una Lucia en el colegio. Pero a los 17 años, me llegaron a los oídos que había dejado muchos kilos y se había quedado como una modelo: guapísima de cara, bien arreglada, igual de alta que yo, una cabellera morena que le recorría toda la espalda hasta llegar a la cintura… pero a pesar de su físico, no llegaba a llamar la atención.

Cuando terminó pasar por la caja, me vio. Se quedó mirándome, pensando, seguro que por su mente pasaba cientos de chicos que había conocido a ver si encajaba alguno conmigo, hasta que…

- Te conozco de algo, pero no se de qué.
- Si, me conoces, pero hemos cambiado mucho…
- …
- ¿Recuerdas de pequeña llegar a una casa de una planta, la puerta siempre abierta, subir corriendo las escaleras mientras sonaba de fondo el tecleo de una maquina de escribir, un chico con un jersey verde con un coche dibujado sentado enfrente de un señor? – dije yo para jugar con sus recuerdos. En ese momento fue como vio que su cara se iba transformando hasta que…
- ¿David? ¿Eres tú, David?
- Si, así me pusieron mis abuelos de nombre. – dije yo. Se me olvido comentaros que nunca tuve padres, o más bien nunca los conocí. Murieron en un accidente de tráfico cuando mi madre estaba embarazada de mi. Solo pudieron salvarme a mí.
- ¡Dios mío! ¡Que cambiado estas! – decía mientras dejaba las bolsas en el suelo y me acariciaba la cara.
- Tu si que estas guapa…
- La gente me contaron cosas de ti… que habías desaparecido, otros que habías decidido vivir otra vida fuera de España tras la muerte de tus abuelos…
- La gente habla de más… Me fui un tiempo a Bélgica tras la muerte de ellos pero al año volví. Y aquí sigo, en la misma ciudad donde nacimos. ¿Tu que tal?
- No mucho… me diplome en periodismo, conocí a Oscar y me casé con el hace unos meses. Quise invitarte a la boda, pero como me dijeron…
- ¡Va! No te preocupes… no habría ido, sinceramente. ¿Quieres que nos tomemos algo en un bar que hay aquí cerca? Si no tienes ningún compromiso, claro…
- Vale. ¡Total! Me espera llegar a casa y estar sola. Oscar esta de corresponsal en Bagdad estas dos semanas.
Llegamos al bar y pedimos un par de cervezas negras. Allí nos pusimos a hablar, a contarnos todo lo que hicimos en estos últimos años, nuestras experiencias, nuestros logros, nuestros fracasos… Me llegó a confesar que incluso intento buscarme a través de paginas de contacto en Internet, ya que quería saber cosas de mi, y nunca encontró nada. Solo encontró un artículo de periódico acerca de mi desaparición, algo que en parte fue verdad, y parte mentira.

Nos hicieron las tantas de la noche, cerca de las 6. Finalmente salimos del bar, aun con nuestras bolsas de la compra y en la misma puerta diciéndonos donde vivíamos cada uno. No vivíamos muy lejos, mas o menos a unas 5 manzanas, pero nunca habíamos coincidido en ningún lado.

- Bueno, me voy, aunque el deber no me llama… - decía ella.
- Yo creo que, a estas horas, ya no me acostaré. Seguiré haciendo mis faenillas…
- Me ha gustado esta noche, David. No se… volver a recordar viejos tiempos, vernos las caras y saber que, a pesar de que ha pasado mucho tiempo, nos seguimos llevando tan bien como el primer día…
- Si, la verdad que es una alegría. Y eso que no nos ha hecho falta el Tuenti ¡Jajaja!
- ¡Jajaja! – se reía ella.- Me he reído mucho esta noche… - En ese momento, ambos nos quedamos callados. No queríamos despedirnos, pero el no deber nos llamaba, y teníamos que ir cada uno por nuestro camino.

En ese momento, ella soltó las bolsas al suelo y se acercó a mí… También decidí soltar las bolsas y cogerla de la cintura a medida que nuestras caras se iban acercando. Nos quedamos durante unos instantes con la punta de la nariz, junta, sin apenas rozar aun nuestros labios, simplemente mirándonos, cogidos por nuestras cinturas… Parecía que todo retrocedía en el tiempo… Era como si estuviéramos en Castala y allí, entre dos pinos que había juntos, y sin que nadie nos viera, estábamos los dos dándonos ese pequeño beso de 5 años…

Corriendo fuimos a mi casa. Abrí la puerta, no daba con las llaves de las prisas que tenia. Finalmente las encontré, abrí, la deje pasar y cerré. En ese momento, apoyados en la puerta principal, nos besamos. Era como si todos los besos que recibimos durantes nuestras vidas no fueran tan auténticos como este. Era pasión lo que estábamos viviendo, algo que queríamos los dos, pero por las circunstancias nunca pudimos.

Durante el beso pasional, fuimos llevándonos uno al otro al salón, cogidos, sin soltar nuestros labios, quitándonos la ropa, y dejando caer nuestros cuerpos a mi sofá blanco.

De mientras, en mi cerebro sonaba una canción de la infancia… una canción instrumental que ponían en la radio cuando mi abuelo escribía… pequeña pero bonita…

Seguíamos besándonos, prácticamente desnudos… nuestros besos recorrían todo nuestro cuerpo: labios, frente, cara, oreja, pecho, ombligo, brazos, espalda…

Mientras nos besábamos, por mi cerebro se pasaban pequeños flashes que los llegaba a ver casi real, parecía que estaba viviendo dos momentos diferentes:

Veía a ella como me besaba el pecho desnudo, mientras la música instrumental sonaba de fondo, los dos nos excitábamos y llegábamos al autentico amor… de repente ella desaparecía y aparecía yo, tumbado en el sofá, con la tele encendida, pero sin verla, solo mirando al techo del salón.

Nuevamente volvía la imagen de mi y Lucia practicando el sexo, besándonos y queriéndonos como nunca nos habíamos querido, siempre la música de mi abuelo sonando de fondo. Todo en oscuridad…

De repente, nuevamente volvía la imagen de mí, tumbado en el sofá, con unos pantalones cortos y sin camiseta, nada mas mirando el techo... Y esos pequeños cambios de cámara en la televisión se veía reflejado en el techo con diferentes colores…

Decidí, dentro de este flash que tenia de yo solo a la vez que practicaba el amor con ella, mirar la tele, ver que ocurría y justo cuando giro la cabeza:

- Esta es la historia de tu vida inventada – decía Carolina a mi oído.
- ¡Noooo! – dije gritando a la vez que le daba giros bruscos a mi cabeza. De repente me desperté en el comedor, tumbado, sin Lucia… solo yo, con la tele encendida y el mando sobre mi pecho. Gire la cabeza para nuevamente mirar la tele y solo vi un programa que estaban echando de cotilleos.

Eran las 3 de la madrugada en el suelo tenia la Coca – Cola que cogi cuando fui al frigorífico, volcada y todo el liquido sobre el suelo, una mezcla que se hizo junto con las cenizas de mis cigarros.

Me senté en sofá para recapacitar todo lo que había pasado, con la cabeza apoyado en mis piernas, pensando, rascándome la cabeza… ¿Fue real o producto de mi imaginación? ¿Realmente vi a Lucia? ¿Y Carolina?

Cuando me puse derecho, y mire a la tele:

- Te ha molado follarte a tu amiga Lucia, ¿eh?

Era otra vez Carolina, un antiguo amor. Estaba padeciendo un problema mental: veía a ella en todos los lugares y ella… estaba muerta.



sábado, 23 de mayo de 2009

Dragon Ball Evolution

Pa’que nos vamos a engañar… es mas mala que el cura que llevó la procesión por la vía del tren… No tiene otra definición.

La verdad que cuando me dijeron: “¿Vamos a ver DragonBall al cine?”. Yo les dije: “¿Me voy a gastar 5 euros en eso? No, la vemos pirata”. Si, me confieso públicamente aquí: la vi pirata ¿Qué pasa? Seguro que todos vosotros, o la mayoría, la ha visto en su casa antes que saliera en DVD. Así que no pongáis cara de sorprendidos.

Finalmente, un colega mío la consiguió y la vimos en casa. Era gracioso como se escuchaba las voces de la gente riéndose de la película y algunos levantándose para irse.

Cuando terminó la película le dije a mi colega: “Macho… ¿Quemamos el CD? ¡Eso no merece estar vivo!”

Si, tras mi pequeña historia de “cómo conseguí ver Dragon Ball Evolution” deciros que para aquellos que, simplemente, sin necesidad de ser aficionados, ni tener muñequitos de Goku, Vegeta o Bubú en la estantería, hemos seguido toda la saga de Bola de Dragon esto es un insulto a nuestra infancia (o para aquellos que no eran tan pequeños). El director o mas bien la 20th Century Fox, que es una experta en hacer pedazos (por no decir otra cosa) algunas películas, antiguas sagas, películas reliquias o series de TV míticas, convertirlas en sagas (que últimamente vas a al cine, y parece que todas las películas se van a convertir en una serie – en un futuro no muy lejano no me extrañaría ir al cine todos los miércoles porque estas siguiendo una saga-serie formado por 25 partes); no se quienes son ellos para coger lo primero que pille y convertirla en un taquillazo para ellos llevarse una pasta a cambio de la desilusiones (en este caso) de nosotros.

Sé que íbamos avisados, que cuando veíamos las fotos del rodaje meses antes de estrenarse la película, nada bueno nos esperaba. Pero por eso mismo, viendo lo que nos esperaba, no entiendo como la gente le ha regalado a esta gentuza los 22.063.836 dólares de recaudación que ahora mismo lleva. Vamos, ni siquiera se merecía que la viéramos en pirata.


He aquí algunas frases sarcásticas que pueden revelar parte de la película:

- Yamcha me suena de de haberle visto en alguna película aparte de esta...¡Ahh, claro! En "A Todo Gas 3" tuneando algún coche, seguro...
- ¿Donde se ha dejado el Maestro Roshi en caparazón de tortuga? Si, una película con actores de carne y hueso suena algo ridículo, pero si hacemos las cosas, ¡las hacemos bien!
- ¿Un Goku yanqui? Vamos a ver, si todos, o casi todos los compañeros de la serie son japoneses, ¿Por qué el protagonista tiene que ser yanqui? La manía de estos americanos de ser los protagonistas en todo, dios...
- Una pregunta que tengo... respecto a las chicas de la serie, ¿De que van? ¿A ver cual de ellas enseñan más los pechos?
- ¿Chichi con los chicos populares del instituto? Espera que me ria...
- ¿Ozaru esclavo de Piccolo? Por favor, no me hagáis reír más, en serio...
- A mí que me expliquen quien es el negro que aparece en una parte de la película... Vale, puede que me haya saltado algún capitulo que otro de los dibujos, ¡Pero que me lo expliquen!
- Bueno... y si en una peli yanqui no se enseña el típico buga americano, estamos perdidos. ¿Qué no sale en la serie de dibujos o en los cómics? ¿Y que? ¡El coche hay que meterlo!
- Eso si, se esmeraron con el pedazo de Ozaru, la leche...

En lo único que le doy la razón a la película son: la forma de ser del Maestro Roshi (sus revistas de chicas, lo pervertido que es...), el Goku glotón y las Bolas de Dragón, que hay que decir que están guapas el efecto que les han dado (supongo que en eso se habrán gastado todo el presupuesto de la película).

sábado, 9 de mayo de 2009

Forever Young

Creo que, solo con el titulo, ya lo dice todo...

viernes, 8 de mayo de 2009

Sara y Antonio

Nombre: Sara
Edad: 22 años

¡Hola! Pues nada, mi nombre es Sara. No soy de esta zona, soy de Gijón, pero me mude hace unos meses por tema de trabajo y tuve que dejar toda mi vida, allí, en el norte, por mudarme y la verdad que desde que llegué no tengo muchos amigos, ya que mi trabajo, debido a las horas que hecho, no me lo permite.

Nombre: Antonio
Edad: 22 años.

¿Qué mi cara te suena? Esto… que va, no creo… Mi cara es muy peculiar. Vamos yo he visto a muchos por ahí con la misma cara que yo. Y les digo: “¡Cucha! ¡Un espejo andante!”… ¿De una entrada al cine con un tal Juanfra? ¿Y quien coño es ese Juanfra?

Lugar de la cita: Pub Van Gogh
Hora: 23.00 horas

A: Gracias.

Antonio: Tardó un poco la chica ¿eh? Hombre, no es que yo quedé mucho con mujeres, pero vamos, mas de media hora… Claro, le tuve que pedir dos copas a la camarera antes que viniera…

S: Perdona… ¿Antonio?
A: Si, así me pusieron mis padres de pequeño…
S: ¡Jajaja! Soy Sara, la chica de la agencia “Primera cita”.
A: ¡Ui! ¡Sara! Perdona, creía que era una de mis tantos ligues…

Sara: Me gustó mucho físicamente, la verdad. No se, con cara de niño, recién afeitado, con su pelo pincho, su camisa y jersey de pijillo…
Antonio: Psss… A mi es que tampoco me va eso de opinar así, a simple vista. Tuve que conocerla poco a poco…

A: Bueno, si, suelo frecuentar por este pub bastante…

Antonio: Algo mentirosillo si soy, ¿eh? Por dos motivos: Uno: no me gusta salir por zonas de marcha. Dos: en la vida estuve en ese pub. A mi háblame de salas de juegos, baretos, cine… Bueno, lo del cine te repito que no fui yo.

S: Yo es que soy nueva en la ciudad y no conozco nada, ¿sabes? Y no se, me apunté a esta agencia por conocer a alguien.
A: ¿Entonces no vienes buscando una relación o algo? Porque, vamos, que quieres que te diga, pero si alguien quiere ser amigo tuyo, el pobre esta ciego, ¿eh?
S: ¡Jajaja! Gracias, por la parte que me toca, pero cuando me vine de Gijón dejé una relación allí y la verdad que, a pesar de los meses que han pasado, lo echo de menos y creo que lo nuestro sigue aun caliente…
A: Claro, claro.

Antonio: ¡Cago en to! Si es que siempre me pasa lo mismo: Mujer que conozco, mujer que solo busca amigos.
Sara: Muy atento, ¿eh? Siempre estaba que si estaba a gusto allí, que si quería sentarme, que si quería alguna copa…

S: Bueno, ¿y tu que? ¿Por qué te has apuntado?
A: Pues para serte sincero… me engañaron. Digamos que estoy en busca y captura en toda la agencia, porque un colega mío me engañó diciéndome que las citas te las pagaban siempre un cuando asistieras a dicha cita. Y este colega le va el cine un rato grande, así que me apunté por ir un par de veces al cine, fingiendo que éramos… gays…
S: ¡Venga ya! ¿En serio? ¡Jajaja! ¡Me parto!
A: Si, pártete, pártete. Porque lo que no hacemos nosotros… no lo hace nadie.

Antonio: ¿Eso? ¡Eso no lo dije yo! Estáis equivocados. Si yo soy mas hetero…vamos…pero hetero, hetero… de estos encerraos.

A: Bueno, la verdad que soy muy aventurero.
S: ¡Ahh! ¿Si? Cuéntame, cuéntame.
A: Bueno, hago de todo lo que se me pasa por la cabeza. Ante todo, me encanta viajar. Es mi mayor afición, siempre y cuando tenga algo de dinero. Trabajo en una agencia de viajes y todas las semanas, es raro que no me pilles viajando…¡Rarísimo!

Antonio: La ultima vez que viajé…déjame que piense…¡Puf! La ultima vez fue hace un año y medio, a Polopos, un pueblo que le tengo mucho cariño, si.

S: ¡Joder! ¿Qué viajero!
A: Si, si. Y vamos, deporte, será por deporte que practico. Que si tennis, que si béisbol, que si boxeo, que si fútbol, golf…

Antonio: La Wii hace milagros, ¿sabes? Bendita consola…
Sara: De verdad, me dejaba perpleja. Un chico que se movía, es como si intentara que su vida no fuera monótona. Eso necesito en esta ciudad, alguien que se divierta todos los días.

S: ¿Y que mas?
A: ¿Qué mas? Pues… muchas cosas, hija, muchas cosas. De fiesta, vamos, me pego unas fiestas que pa’que. Todos los dias pim, pam, pim, pam…
S: Entonces habrás tenido bastantes ligues, ¿no?
A: ¡Puf! Dices ligues… ¡Dices ligues! ¡A porrón!

Antonio: Una…tres…cuatro…siete…once…Dos novias he tenido en mi vida, y un rollete, si…Bueno, solo nos cogimos de la mano durante menos de un minuto…
Sara: ¡Me lo pasé muy bien con el! ¡A mi me enamoraba como me lo iba contando! Con sus ojos iluminados… se notaba que le gusta vivir la vida ¿no? No se… me daba envidia, por su forma de vivir la vida que tiene.

A: Bueno, cuéntame algo de ti, que no me gusta hablar mucho de mí…
S: No se…me vine aquí a currar porque me pedí un traslado a la primera ciudad que saliera en las listas y salió esta. Es muy tranquila y pequeña, la verdad, pero me gusta. Gijón también es tranquilo, ¿sabes? Pero la diferencia es clima veraniego que tenéis aquí casi todos los días, cosa que allí vamos con abrigo.
A: Si, esta ciudad, aparte lo del clima, que aquellos que hemos vivido fuera durante un tiempo, lo apreciamos casi como un tesoro, ¿no? También es la gente, muy acogedora y muy pueblerina, a pesar de que sea ciudad… aunque a veces te encuentras cada personaje…

Sara: Así nos dio hasta las tantas, ¿sabes? Hablando y hablando toda la noche. Nos dio hasta las cinco de la mañana.
Antonio: ¡Esa es mi parte favorita! Es cuando la chica cae: dos copas de mas en el cuerpo, se pone contentilla y aquel que veía feo, va y se convierte en el guapo de la noche… eso me tiene dicho mi amigo Fausto.

S: ¿Vamos a mi casa?
A: ¡Vamos, vamos, Sara! Faltaba más…

Antonio: Como me frotaba las manos…¡Vaya noche!
Sara: Si, bueno, hicimos algo de manitas, pero no mucho, ¿eh?
Antonio: Íbamos en el coche y ella ponía su mano sobre la mía en la palanca de cambios de mi Ibiza, apoyaba su cabeza sobre en mi hombro diciendo: “Qué bien nos lo hemos pasado…” Si es que no hay mujer que se me resista… bueno, si… a todas esas chicas que he conocido y nunca he tenido nada con ellas… que son muchas…
Sara: llegamos a mi casa. Al llegar al porche de mi casa, allí tengo guardadas las raquetas de mi compañero de piso, que juega al tennis, y le dije que me enseñara… ¡A las tantas de la noche! Vaya cebollón que llevábamos…

A: A ver… coge la raqueta… así…no, así…no, así tampoco, a ver así…¡Bueno! Tu cogela como la pilles, si la cosa esta en darle a la bola…
S: Antonio, esa pelota no es una pelota de tennis… eso es una pelota de esas de la feria que botan muchísimo…¡Jajaja!
A: ¡Ui! Es verdad…jejeje…
S: ¿No será estas con pelillo verde?
A: ¡Esas! Si es que…de noche veo poco, ¿sabes?
S: Claro, claro…

Sara: A pesar de la borrachera que llevaba me daba cuenta de las cosas… A la media hora confesó, después de que me dijera que los tennis con tacos es para jugar al fútbol en asfalto y que había visitado Uruguay, la capital de Paraguay.

S: Así que…viajar poco…y deportista menos, ¿no?
A: Si, ¡Ala! Ya me has descubierto…

Sara: Me lo decía entre lloriqueos… la verdad que el pobre se había metido muy bien en el papel de chico aventurero… pero que va….

S: Bueno, ¿y porque te engañas diciendo eso? Porque a mi no me engañas, solo soy una chica que pasa de largo en tu vida…
A: ¡Ehh! Que el Antonio será un mentiroso compulsivo, pero de tonto nada: Y tú no pasarás de largo en mi vida, aunque tú quieras… eso tenlo claro…

Sara: Joder, cuando me dijo eso, entre las lagrimillas que se les caía por la mejilla, la cara de niño con su camisa pija y esa frase… me daba ganas de comérmelo, en serio…”¡no pasarás de largo en mi vida!”… que carilla…
Antonio: Si, la verdad que soy un falso de mierda, para que nos vamos a engañar. Pero es que cuando uno ve que su vida no tiene nada de emocionante, pues se las tiene que inventar… si ya me decía mi madre: “Oye, niño, ¿Y porque no te abres un blog de esos de Internet y cuelgas todas tus mentiras?”… Tengo que hacerle mas caso a mi madre, si…
Sara: Nos quedamos los dos dormidos en el tranco de mi casa, en la puerta, con su cabeza apoyada sobre mi hombro, y la mía sobre su cabeza… Para echarnos una foto, de verdad… Nunca olvidaré esa noche, en serio…gracias, Primera Cita.
Antonio: Al día siguiente, cuando un perro de mierda, se vino al tranco a echar su meada mañanera, fue cuando nos despertamos.

A: ¡Puto perro! Mira como me ha dejado la camisa, con una mancha de… agua amarilla…que manía les tengo.
S: Anda, vete, y duerme un poco mas en una cama de verdad…
A: Joder, somos tontos, ¿eh? Teniendo un coche ahí que se puede echar los asientos hacia atrás, vamos y nos quedamos dormidos en el tranco de tu casa….
S: Mira, al menos puedes ir presumiendo que ya has hecho algo interesante en tu vida: dormir una noche en el tranco de una casa…
A: Si, si…

Antonio: ¿Cómo voy a contar eso? Mis amigos me matan…bueno, los pocos amigos que tengo…una tía tan buena y yo durmiendo con ella sin hacer nada…¡Vale, vale! Estábamos en el tranco de la puerta, pero… ¿Y el Ibiza?
Sara: En fin, así se quedó la cosa. Espero que pueda contar con él en otra cita…
Antonio: Oye, una pregunta…. ¿Os ha dicho algo de mi? No se… mi físico, mi forma de ser, si me quiere para algo mas, no se…
Sara: ¿Liarme con el? No se… no me lo he planteado, la verdad…
Antonio: ¡¡¡¿Comoooo?!!! ¡¡¡¡¡¡¿¿Gayfriend??!!!!! ¡¡¡Como me toca los huevos esa palabrita!!! ¡¿Qué me ve como un Gayfriend?! ¡¡¡¡Nooooooooooooooooooo!!!!