martes, 30 de diciembre de 2008

Victoria y Sergio

Nombre: Victoria
Edad: 24 años.

¿Empiezo? ¿Empiezo?... ejem…bien, bueno, soy Victoria y ¡jijiji!... no sé… ¿Qué diga porque me inscribí a esta agencia? Bueno… pues la verdad que no me acuerdo mucho… ¡Ahhh! ¡Si! Resulta que lo leí en el periódico y dije “Bueno, ya que he probado salir con tíos de calle y todas mis relaciones han sido un autentico desastre, voy a probar con el tema de agencias de contacto…”; y nada, aquí me tenéis…

Nombre: Sergio
Edad: 26 años.

Bueno, la verdad que no tengo mucho que contar de mi vida… Estoy intentando sacarme la carrera de Arquitectura y en mis ratos libres me meto en un pequeño estudio de una emisora de radio local y me entretengo con música de los 60’, 70’ y 80’. Y me apunté aquí porque estuve hasta muy hace poco tiempo, con aquella que iba a ser mi esposa para toda la vida, pero vamos, tuvimos ahí un rifi rafe y decidimos dejarlo… pero todo amistoso, ¿eh?

Lugar de la cita: Restaurante Pánico en el Edén (4 tenedores)
Hora: 21.00 horas

V: Buenas tardes… si, tenia una mesa reservada a nombre mío y de un chico que se llama Sergio… no se si él habrá llegado aun… ¡Ahh! ¿Esta ya sentado? ¡Perfecto! ¿Las tres primeras mesas a la derecha?... Vale, Gracias.
S: ¡Ui! ¡Hola! ¿Qué tal? Supongo que eres Victoria, ¿no? Eso, o alguna chica que se ha equivocado de mesa…
V: ¡Jajaja! No, no… Soy Victoria… ¿Sergio?
S: El mismo que viste y calza.

Sergio: Así, de buenas, me gustó, me gustó. Aunque una cosa te digo: el pelo lo tenía igual de recogido que mi ex.
Victoria: Bueno…la verdad que elegante fue a la cena, ¿eh? Con su trajecito de noche y todo… menos mal que íbamos “conjugados”, porque si hubiera ido mas de mi estilillo, no pegaríamos ni con cola ¡Jajaja!.

V: Trabajo en una tienda de ropa, pequeñita, familiar… no creo que la conozcas…pero vamos, que llevó ahí trabajando desde los 21 años… llevo bastante, si. ¿Y tú? ¿A que te dedicas?
S: Estudio la carrera de Arquitectura, después de haberme sacado la diplomatura de Turismo… y en mis ratos libres nos metemos en un pequeño local a hacer un programa de radio nocturno: ponemos música antigua, intentamos hacer que se difunda un poco mas la buena música de antes, e intentando tapar esos deslices que tiene algunas discográficas con música veraniega o el reggeatton… ¡Jajaja!
V: ¡Jajaja! ¿En el próximo programa me vas a dedicar una canción? ¡Por fiii!
S: Claro, claro que si… Dime cual te gusta…
V: No se… alguna de Amaral…
S: Bueno, intentaremos buscar algo…pero escúchame ¿eh? ¡Jajaja!
V: ¡Claro que si!
S: Por aquí viene el camarero…

Sergio: Es simpatiquilla, la verdad… no se parece mucho a mi antigua novia, pero me cae bien, si, si.
Victoria: ¡Que hombre más caballero!

S: ¿Sabes lo que vas a pedir, Victoria?
V: Si, si.
S: Vale, tome nota… para mi, de primer plato, algo calentito: unas patatas riojeñas; y de segundo me apetece pulpo a la gallega, si. De bebida traiga una buena botella de vino, alguna que tengáis buenecilla de Gran Reserva…cueste lo que cueste… ¿y tu, que te vas a pedir?
V: Nada.
S: ¿¿Nada?? ¿Cómo que nada?

Sergio: Vamos a ver… Supongo que cuando uno va a un restaurante, es para comer, ¿no? ¡Digo yo! Pero lo peor vino luego…

V: Me he traído unos tappers en mi bolso, porque, la verdad, la vida esta muy cara y como al mediodía me ha sobrado comida, pues para no malgastarla me la he traído… ¿no te importa, verdad, Sergio?
S: No, no me importa… claro que no… si ella no quiere nada, pues nada…
V: ¡Bueno, si! Un par de platos y cubiertos, por favor. ¿De beber? Nada, me he traído la botella de agua de dos litros.

Sergio: ¡Todo el comedor mirándonos! Que vergüenza pasé, madre mía…
Victoria: ¿Es que nadie no ha visto nunca sacar un tapper de un bolso? ¡Vamos! Creo que no he sido la primera en todo el mundo…

V: ¡Ui! Tiene buena pinta tu caldito de patatas riojeñas… ¿Me dejas que le te coja algunas?

Sergio: ¡Y encima pidiendo!

S: Claro… claro… coge…
V: Déjame el plato, porfi…

Sergio: ¡Toma ahí! Se echo medio caldo mío en su plato… increíble…no me quedan más palabras… mi ex no me hacia esto…

V: ¿Sabes que? Que la tortilla esta de patatas que me he hecho al mediodía me ha salido algo seca…y no se… me apetece algo calentito… ¡El caldo esta buenísimo!
S: ¡Vaya por Dios!

Victoria: No se… me parece bastante romántico eso de compartir la comida… no se… a mi me gustaba Sergio, la verdad… un hombre muy señorial y compartía todo conmigo…

V: ¡Pulpo a la gallega! ¡Buah! ¡Que pinta más buena! ¿Me vas a dar un poquito?

Sergio: Esta noche no ceno… que va…quien me mandó a mí apuntarme a esta agencia… si aquí no iba a ver a mi ex…

S: Bueno… échate un poquito…

Sergio: ¡Claro! Se lo dije con la intención de que “se echara un poquito”… pero que va…

S: … Esto… no me has dejado mucho…
V: Pues pídete otro plato y nos lo comemos entre los dos… ¡Mira! Lo ponemos en medio y pinchamos los dos… quizás nuestro tenedores se crucen… como nuestras miradas picantonas…
S: Bueno… voy a llamar al camar…
V: ¡No! Déjame a mi, que tu has hecho bastante… ¡Camarero!... Por favor, ¿nos puede traer otro plato de pulpo a la gallega?

Sergio: ¡Aquí ya me dio un alivio! ¡¡Por fin se iba a pedir algo de comer!

V: Si, si, póngalo a la cuenta de Sergio... Sergio, es que no traigo un duro…

Sergio: ¡Vamos, vamos a ver! ¡¿Nadie le ha explicado a esta chica de que va las citas en un restaurante a las nueve de la noche?! ¡¡¡¿¿Ehhh??!!! Lo peor de todo es que la agencia solo te paga el 30% del total de los gastos en caso de que supere la cita más 70 euros… ¡y esto me va a costar más de 200 euros!
Victoria: Yo creo que a Sergio le gusté… ¡y mucho! Me echaba unas miradas…

V: ¡Mira! ¡Aquí esta el otro plato de pulpo! ¿Lo ponemos en medio?
S: ¡Una mierda! ¡Esto me lo llevo! ¡¡Coño yaaaa!! ¡¡Camarero, tráigame un tapper, que me lo llevo a casa!! ¡¡¡¡Y tu tortilla también!!!
V: ¡pero si esta seca!
S: ¡Me importa una mierda que esté seca! ¡Tome los doscientos y picos euros de la cena, joder! ¡Si sobra, déselo a esta chica, que esta faltita!

Victoria: Yo creo que voy a volver a pedir una segunda cita con Sergio… me gustó bastante, si… además, se nota que también le guste a él…

V: ¿Nos vamos a volver a ver, Sergio?
S: …

Victoria: Quien calla, otorga… No se, pero cuando estaba en la puerta de salida del restaurante, se dio la vuelta, me miro y se dirigió a mi…

V: Vienes a darme un beso de despedida, ¿no?
S: Dame un pañuelo, por favor…

Sergio: ¡¿Sabes que me he quedado sin ahorros?! ¡¿Sabes que ahora me toca quedarme un tiempo en casa, sin salir, y mi ex me ha llamado para reconciliarnos?! ¡Pero claro! ¡¡Como no tengo ni un miserable duro para salir, pues me toca joderme!!
Victoria: Además, creo que fui muy generosa con él… le dejé un clinex para limpiarse las lagrimas, no se porque salio llorando…
Sergio: como no tenia dinero ni para un taxi o autobús, me puse en un rincón a comerme el pulpo y la tortilla, allí, en unos cartones, al lado de un vagabundo mirando el pulpo con ansiedad…


S: ¡¡¡¿¿¿Qué mira???!!! ¡¡¡¡No pienso darle ni el plato, coño!!!!

Juanfra y Antonio

Nombre: Juan Francisco (Juanfra)
Edad: 21 años.

Bueno… esto… aunque antes no os lo dije, a mi me va el rollo… bisexual… Si, vamos, que le doy a la carne y al pescado… ¿Cuándo me vais a dar el dinero para la entrada del cine?

Nombre: Antonio
Edad: 22 años.

Esto… a ver como me dijo Juanfra que lo dijera… Soy homosexual, si… Dios, como se enteren mis padres y mi novia…

Lugar de la cita: Yelmo Cineplex.
Hora: 20.00 horas.

A: Tío, tu estas loco. Fingir que somos homosexuales para que nos paguen la entrada del cine…
JF: ¡Tú has sido que has dicho que eres mariquita! Yo he dicho que soy bisexual… no puedo perder la cita de Encarni…
A: Pero, macho, si me llegas a decir que quieres ver una película y no tienes perras, dímelo y te invito, que no pasa nada…
JF: ¡Que no! ¡Que lo pague la agencia! Además, si solo tenemos que fingir que somos de la acera de enfrente durante un rato, en el cine, como todo esta oscuro, ellos no se van a enterar de nada…venga, cogeme de la mano… pero sin mariconadas, ¿eh?
A: ¡Te juro que esta te la debo, mamonazo!
JF: Bueno, cariño, dime, ¿que película quieres ver?
A: Pues no se… ¡una de puro machos!... La Jungla de Cristal 4.0 estaría bien….
JF: No me seas maricon… la estas cagando, gilipollas… vamos a ver una mas romántica… ¿Te apetece Australia? Trabaja el guapísimo de Hugo Jackman…
A: Es que no se… prefiero ver una de tiroteos… ¿Qué te parece la película de “The Spirit”? Tiene que esta muy bien…
JF: ¿Spirit? ¡¿Spirit?! Te voy a dar yo Spirit, capullo… la estas cagando, macho… que no nos pagan el cine, macho…

Regidor: A mi estos dos no me convence…diles que se pase a hablar conmigo…

AR: Oye, chicos, perdonad, soy el Ayudante del Regidor… El Regidor quiere hablar con vosotros…
JF: ¿El…El Regidor? ¿Pero que pasa? Si… si estamos eligiendo la película que queremos ver…no hay ningún… problema…
AR: Ya, pero me ha dicho que quiere hablar con vosotros…
A: Juanfra, ¿llevas el dinero?
JF: …Si…
A: ¡¡¡Corre!!!
AR: ¡Cabrones! ¡Venid para acá!
JF: ¡¿Dónde mierda tienes aparcado el coche?!
A: ¡¡En el subterráneo, brillantez de ideas!!

Juanfra y Encarni

Nombre: Juan Francisco (Juanfra)
Edad: 21 años.

Si te digo la verdad, yo me he apuntado porque un colega mío me dijo que había una agencia de contactos que te presentaba a una chica, según las características que pedías y te pagaban la cita, así que por una entrada gratuita y unas palomitas para el cine por la cara, eso no me lo quita nadie.

Las características que he pedido ha sido solo una: que se parezca a Scarlett Johanson… lo tenéis difícil, ¿eh? ¡Jajaja!

Nombre: Encarni
Edad: 22 años.

Bueno… a pesar de lo joven que soy, quiero estabilidad en mi vida con un chico de una edad aproximada a la mía y que podamos vivir juntos en mi piso de Granada, en un futuro no muy lejano casarnos y tener hijos… esa siempre ha sido la ilusión de mi vida…

Lugar de la cita: Cines Chaplin
Hora: 19.00 horas.

JF: Hola, eres Encarni, ¿no?
E: ¡Si! Tu Juanfra, ¿no?
JF: Si, si. Dame dos besos, guapa…
E: ¡Ui! Espera que vea donde estas, porque esto de quedar en el cine…

Encarni: La verdad que era una cita rara, porque quedar en el cine que apenas puedes hablar y tal, y menos verle la cara con lo oscuro que estaba todo…
Juanfra: A mi nadie me iba a quitar ver “My Blueberry Night” con todo pagado, así que si tenia que quedar con ella, sea como fuera, iba a ser en el cine.

E: ¿Y que película vamos a ver?
JF: ¿No te lo han dicho? Es una romántica: “My Blueberry Night”. Trabaja Jude Law, Norah Jones y Rachel Weisz…
E: Veo que te gusta bastante el cine… casi me dices el reparto entero… ¡Jajaja!
JF: Si, es quizás mi mayor afición… ¡Mira! Traigo palomitas y unas Coca- Colas. Las pongo aquí en medio para que podamos coger los dos ¿vale?

Encarni: Eso me encantó. Un chico muy atento: escogió una película romántica, puso las palomitas en medio para los dos… ¡incluso se informó de que me gustaba la Coca – Cola y me lo trajo!

E: Bueno, ¿y a que te dedicas?
JF: Mientras que salen los anuncios de las otras películas hablamos, porque no me gusta ver los trailers de otras peliculas… pues estoy sacándome la carrera de Psicología. Voy por el tercer año y, de momento, lo llevo bien. No me ha quedado ninguna y las que me queda me las quito en septiembre.
E: ¡Que bien! A parte de que te guste el cine, veo que eres bastante inteligente…
JF: Lo intento… y tú ¿trabajas, estudias…?
E: Me saqué la carrera de enfermería en los tres años justos, y ahora trabajo en el hospital de Granada, en Urgencias…
JF: ¡Jajaja! Como George Clooney en su serie, ¿no?
E: ¡Jajaja! Bueno… en las películas lo magnifica todo… en realidad, Urgencias no es como salía en la serie, la verdad… ¿Y porque te apuntaste a la agencia?
JF: ¡Shhh! Calla, que empieza la peli…

Encarni: Cuando empezó la peli, ya me cortó el rollo. Ya no pudimos hablar, aunque yo lo intentaba entre ratos…

E: Pues yo voy buscando a un chico responsable, atento, inteligente y me da igual que sea gordito o no…
JF: Vale, vale… luego lo hablamos, que estoy intentando ver la peli… ¿Es que a ti no te gusta?

Juanfra: Me dio la sensación que no le molaba mucho la película, pero me daba igual, yo fui a ver la peli, que tenia unas ganas…

E: Si, si gustarme me gusta… pero he venido a conocerte, no a ver la película…

Juanfra: efectivamente, no le moló mucho lo de la cita en el cine… pero bueno, como sé que me habéis traído un callo malayo de tía, pues me daba igual…
Encarni: Como no podía hablar con él, porque estaba mas atento a la película que a conocerme en sí, pues no me quedó otra que ponerme a verla, pero la cosa no quedó ahí…
Juanfra; Y viendo la película, cuando metía la mano en la cacharra de las palomitas, ella me la cogía y jugueteábamos con los dedos… yo, la verdad, no soy muy tontear con alguien, así, a la primera… pero como no le veía la cara, me daba igual… además, me parecía bastante romántico a la misma ver que veíamos la película…
Encarni: Yo es que me estaba aburriendo, y su forma de ser me gustó bastante, así que empecé a tontear… pero nada de besos, no me gusta ir de primeras besando al primero que se me cruce… no, no, no.
Juanfra: ¡Ya lo estaba viendo! ¡Como en las películas de Woody Allen! Una pareja, en silencio, viendo una película, jugando con los dedos en el interior de una caja de cartón que pone “Pop Corn”, como si intentara conocerte, solo con el tacto de las yemas y esos dedos largos, unos desnudos y otros decorados con anillos… mientras que ellos no saben como son ni su forma de ser, ni su físico… ¡Buah! ¡¡Es que lo veo, lo veo!! Hasta que terminó la película…

JF: Bueno, ya ha terminado la película… ¡Que peliculaza! Le voy a poner un nueve en el Filmaffinity porque ha tenido ahí dos cosillas que no me ha molado mucho…
E: Si, ha estado bien… a ver si enciende los focos y nos vemos por fin las caras, ¿no?
JF: ¡Jajaja! Pues si, la verdad. Mira, vamos a jugar a un juego, vamos a ponernos los dos, cara a cara, mirándonos en la oscuridad y cuando enciendan los focos, nos vemos las caras, y así veremos nuestras reacciones, ¿vale?
E: ¡Vale! Me gusta el juego…

Juanfra: ¡Me cago en vosotros diez mil veces! Cuando se encendieron los focos…

JF: ¡Guauu! Eres guapísima… ¿Nunca te han dicho que tienes un airecillo a Scarlett Johanson?
E: ¡Jajaja! Nunca he salido con un chico aficionado al cine…

Juanfra: ¡Calcada! ¡Calcada a Scarlett Johanson! ¿Cómo lo habéis conseguido, mamones?

E: Bueno, tú también eres guapo…
JF: Lo dices por cumplir…

Juanfra: Se me caía la baba, madre mía… cada palabra que me decía, era como si tocara una melodía…

E: No, en serio, eres atractivo… no sé con quien compararte con algún actor de cine, pero si, eres guapito…
JF: Un colega mío dice que me parezco a Chandler de Friends… no se si te servirá de referencia…
E: ¡Jajaja! ¡Es verdad! Me encanta Friends y te pareces bastante a él, es verdad… tu amigo tiene buena vista, si… Creo que como sigamos los dos mirándonos las caras, así, los acomodadores del cine se van a mosquear... se han ido todos ¡Jajaja!
JF: ¡Jajaja! ¡Si, si! Vamonos, vamonos… y vamos hablando por el camino… pero… ¿podemos ir cogidos de la mano?
E: Claro…

Juanfra: Madre mía… no tengo palabras, de verdad… Nuestros dedos, por todo el pasillo, seguían jugando, a pesar de que ya nos conocíamos un poco más.
Encarni: Lo que parecía otra cita al garete, al final se convirtió en la mejor cita que he tenido hasta el momento… la pena que fuera tan ausente de palabras…

E: Creo que el tiempo de nuestra cita ya ha terminado… tenemos que despedirnos…
JF: ¿Vas a escoger otra cita conmigo? Porque yo no puedo… Te toca a ti mover ficha… así son las reglas del juego…
E: Bueno… si te digo que si o que no, te estaría enseñando un pequeño trailer de la siguiente cita, y antes me has dicho que no te van los trailers…
JF: Vale, no me digas nada… dame dos besos…

Juanfra: ¡Cabrones! Lo tiene todo: guapa, se parece a Scarlett, inteligente…

E: Te voy a dar un beso…

Juanfra: ¡Y me dio un besos en los labios! ¡Dios, esta noche voy a dormir como un bebe!

JF: Adiós…
E: Hasta luego…

Juanfra: Nuestras manos no podían soltarse… eran como esa típica pareja de enamorados despidiéndose en el tren…

El mirador del viaje

Y por fin llegué al albergue. Allí, dejé mis maletas y saqué mi mochila llenándola de las cosas que más me iban a hacer falta para este pequeño paseo por la ciudad: mapa, agua, galletas, dinero, cámara de fotos, el abrigo… No me paré ni siquiera a ver qué tal estaba el albergue, lo único que quería era visitar esta pequeña gran ciudad…

Salí rumbo a conocer la ciudad. Era una ciudad del siglo XV, amurallada, todo verdoso y con muy pocos negocios, pero los pocos que había, vivían del turismo.

A mí siempre me gustó viajar solo, y casi siempre lo hacia de esa manera: cuando tenía mis vacaciones, arrancaba el coche y camino a la primera ciudad que veía en el mapa. En este caso, me toco una ciudad del norte, donde se estaba en pleno día a cinco grados.

Allí, visité la iglesia, la plaza mayor, el ayuntamiento, sus murallas, el alto de las murallas, el paseo en ellas, y allí… Una chica me miraba de frente, apoyada en la parte saliente del muro, con las manos metidas en el bolsillo y su largo cabello al aire…

- …Hola… - decía con un cierto toque de tímida.
- Hola…Cuánto tiempo, ¿no? – nos decíamos, pero en ningún momento ni uno ni el otro se daban el beso de saludo.
- Si, ya casi mas de tres años…
- Si, y parece que fue ayer…
- …Si…Bueno, ¿quieres que te enseñe la ciudad? – me preguntaba ella, de alguna forma para romper el hielo.
- No hace falta, me he comprado este mapa que me explica todo muy bien… - decía yo, como siempre rompiendo los buenos momentos.
- ¡Déjate de mapa y fíate de mí! – me decía ella tirando bruscamente de la guía, dejándolo caer al suelo y a la vez cogiendome de la mano.
- Ya lo hice la ultima vez, y no salimos muy bien parados – dije yo, pero, de verdad, me salio del alma. Mi intención no era reabrir heridas….
- No diré nada… - ella prefería callarse…

Me acompañó en todo el viaje, desde las 10 de la mañana que fue cuando nos vimos en esa muralla fortaleza que cubría la ciudad, hasta cuando empezó a caer el sol, anochecía y tocaba un pequeño tour por la ciudad de noche, donde salía esa parte de la ciudad que no se ve de noche.

Antes de que anocheciera del todo, ella quiso llevarme a un mirador de la ciudad, que según ella, muy pocos turistas y guías conocían, pero quizás era el mejor sitio para ver una puesta de sol.

Nos sentamos en el tranco del mirador, que daba a un barranco y allí, abajo, se veía el gran lago de la ciudad, donde el agua estaba serena, que servia de espejo para el sol, mientras muy pocos pájaros que desconocía, pasaban rozando el agua en captura de un pequeño pez para sus crías y alimentarlas.

- ¿A qué es precioso el sitio? – me preguntaba ella mientras los dos contemplábamos las vistas.
- Si, es precioso y ¡esto no venia en la guía!
- Para que veas que no todo esta en las guías.
- Te haré caso la próxima vez…si la ahí…
- Me quedaría aquí toda mi vida…
- …
- ¿Todavía sigues pensando en mi, Víctor?
- ¿Qué te hace pensar eso, Cristina? – nos preguntábamos, sin despegar los ojos de la puesta, pero no por lo bonita que era, si no porque no éramos capaces de mirarnos…Y así estuvimos todo el viaje…
- Me meto casi todos los días en tu blog, y se que muchas de las historias que escribes van dirigidas a mi…
- Creo que en ninguna historia he firmado poniendo que van dirigidas a ti…
- Ya…pero quien te conoce sabe que si… - decía ella.
- ¿Acaso me conociste en el tiempo en el que estuvimos viviendo juntos?
- Te conocí bastante…Además, ahí una barbaridad de ciudades en España en el que puedes ir de turismo y has venido a la que sabias perfectamente donde me residía…
- Siempre tuve ganas de ver esta ciudad… Y, por cierto, tengo entendido que vas hablando muy bien por ahí de mi, incluso he oído decir que fui un gran amante…
- Habladurías… - decía ella mientras seguíamos sin mirarnos a los ojos, y el sol ya casi ni se veía… Se iba haciendo de noche…
- Donde hubo, retuvo…
- Lo dirás por ti…
- Lo digo por los dos…
- …No puedo resistirme… - decía ella en voz baja, como si estuviera deseando quitarse algo de encima. Se quitó la coleta, se dejo esa melena suelta que tanto me gustaba, giro su cabeza al lado derecho donde yo me sentaba, me cogió del cuello de la camisa, y me obligo a girar mi cabeza a mi izquierda. – Estas deseando de volver a probar mis labios, esos labios con los que tanto te gustaba jugar y los que nunca has olvidado… - me decía ella poniendo sus labios rozando con los míos solo en el momento en que hablaba, y yo, con todas mis ganas deseando probarlos.
- ¿Quién ha dado por hecho de que quiero jugar con ellos? Además, la última vez esos labios me jugaron una mala pasada…
- Se ven en tus ojos…y los ojos son el espejo del alma… - me decía ella, mientras me quitaba la mano del cuello y las pasaba por mi mejilla, acariciándome el pelo, las orejas, dibujando en aquello que una vez fue suyo…
- Pero a veces la razón se impone ante el alma… - le decía mientras mis manos subían por su abdomen, pecho, recorrí su cuello y poco a poco llegaba su cara donde dibujaba junto a ella.
- Pero en el amor, el alma supera a la razón… - ambos seguíamos hablando uno enfrente del otro, sin separar nuestros labios, pero a la vez sin besarnos.
- Tu lo has dicho, querida, la razón se queda por debajo del alma, pero no queda fuera de juego...a veces la razón puede llegar a ganar…

El sol se escondió definitivamente, y allí, sus labios, decididos a juntarse con los míos, mientras los míos, temblorosos de esa tensión que se vivía en ese mirador.

Retiré mis labios de los suyos y se los puse pegados al oído:

- A veces la razón puede llegar a ganar… - le decía en voz baja, casi insonora. Le di un beso en la mejilla con todo mi amor y me fui…

Ricardo y Paz

Nombre: Ricardo
Edad: 26 años.

¿Y que tengo que decir?... Bueno… soy Ricardo y… no se… me apunté en esta agencia porque… estoy en el paro… no he tenido novia toda mi vida y…. mis padres me van a echar si no encuentro alguna chica.

Nombre: Paz
Edad: 26 años.

Te voy a ser sincero. Yo he venido aquí para follar. Yo no quiero relaciones estables, solo quiero un tío de una noche solo ¿para qué? ¡para follar, joder!

Lugar de la cita: Centro Comercial Gran Plaza.
Hora: 18.00 horas.

P: Hombre, ¿Qué tal, bien?
R: Eee… Hola… tú debes de ser…Paz, ¿no?
P: ¡Jaja! Te veo fino, si. Si, soy Paz. Tu Ricardo, ¿verdad?
R: …Eee… Si… bueno, mis amigos me llaman Riqui…
P: ¡Me cago en la puta! ¡¿Riqui?! Ese mote suena a maricón… ¿Por qué tú no serás marica?
R: No, no.

Paz: ¡Los timidillos son los más guarros! Este… las mata callando. Yo sé porque hablaba poco: quiere dejar descansar la lengua para otras faenas ¡jajajaja!
Ricardo: Me gustaba la chica, sinceramente… unas chica atrevida… directa…

P: Bueno… ¿y que propones hacer en este rato que tenemos?
R: No se…
P: …
R: …

Ricardo: como nunca he quedado con una chica a solas pues…

P: Están bien el techo del centro comercial, ¿eh? Se nota que lo hizo un buen arquitecto… ¡Me cago en la puta, Riqui! ¡Di que coño vamos a hacer! ¡Que llevamos aquí mas de media hora mirando el puto techo!

Paz: ¡Joder! ¡Como me ponen los tímidos!

R: Vamos a tomarnos un café en alguna cafetería de arriba…
P: ¡Ahí me gusta ese Riqui! ¡Arrancándose!

Ricardo: La verdad que en el café me solté un poco más… ya tenia mas confianza con ella…

P: ¿Eres de aquí?
R: … Si…
P: ¿Trabajas?
R: … Si…
P: ¿En que?
R: …Reparto pizzas…en moto…
P: ¡Joder! ¡Que trabajo más interesante! ¡Jajaja!
R: …

Paz: ¡Me cansé! Así que se lo solté
Ricardo: ¡Uff! Cuando me cogió de la mano y se acerco a mi cara… no sude más en mi vida desde que el medico me dijo que hiciera ejercicio para ponerme a dieta…

P: Riqui, cariño, yo te voy a decir lo que siento por ti… ¡Quiero follar!... ¡Y contigo!
R: …
P: ¿No dices nada?
R: … Vale…

Ricardo: ¡Ya esta! Mis padres no me echan de casa ¡Ya tengo novia! ¡Y me dio el primer beso sin que tuviera que pagarle!

R: … Me gusta como besas…

Paz: Este no sabe que más cosas hago que seguro que le gustará...

P: Bueno, vale, cariño, ¿no tienes algún sitio donde hacerlo? En la parte de atrás de tu coche, en algún hotel, en alguna plaza que no pase nadie…
R: Pues he venido en bus, mis padres no me han dado el dinero suficiente para ir a un hotel y no salgo mucho para conocer alguna plaza solitaria…
P: ¡Uff! ¡Yo estoy ardiendo, Riqui! Piensa en algún sitio ¡Por el amor de Dios!
R: Vamos a la casa de mis padres… yo duermo en un estudio en la tercera planta…

Paz: Lo que yo te digo: los tímidos son los más guarros, y quiere hacerlo en la casa de sus padres, el muy morboso.
Ricardo: Íbamos en el bus y Paz no me dejaba de besar...

R: Tía… tengo los pantalones mojados…
P: Joder, Riqui, ¡estas como yo! Estas mas caliente que el pico de una plancha…

Ricardo: No paraba de provocarme… hasta me metió la mano bajo los pantalones y me hizo…eso…en el bus…

R: ¡Para, Paz, Para!

Ricardo: Y va y se lame los dedos…No se si a mis padres le gustará esta novia que me he echado…
Paz: Al final llegamos a su casa y subimos al estudio…Mira, te lo voy a decir: ¡7 veces en esa noche! Vamos, no paramos hasta amanecer…el pobre Ricardo le hacia falta.

P: ¿Qué tal, bien?
R: … Bien…
P: Jodido, para ser tímido, que bien controlas las manos, la lengua y todo, ¿eh, bandido?

Ricardo: Siempre ensayaba con el espejo del baño y me compré un consolador para hombre, con forma de clítoris por Ebay.

R: Bueno, tengo baño aquí arriba… dúchate y te presento a mis padres…

Paz: ¡¡¡¿¿A sus padres??!!! Vamos a ver… ¡¿A este no le han dicho las condiciones de la cita?!

P: ¿A tus padres? Pero vamos a ver, chico, que solo he venido a chingar, follar, joder, a quitarme el estrés, ¡coño!
R: Pero vamos a empezar una relación estable, ¿no? Ya tenia pensado que anillos de compromiso comprarte…
P: ¡Joder, joder, joder! ¡En que marrón me he metido! Vamos, vamos a ver, cariño: aquí no hay relación, ¿vale? Aquí, lo que solo ha habido, ha sido siete, siete relaciones, pero sexuales ¿lo pillas?
R: Pero si mantienes un sexo con alguna chica ya es compromiso, ¿no?

Paz: ¡En que berenjenal me habéis metido, cabrones! ¡Me habéis encasquetado al tío mas pringado de todos lo que teníais!

P: Vamos a ver, cariño…
R: ¿Ves? Y me dices “cariño”… eso es que me quieres…
P: … ¡Yo me voy! ¡¡Pero pillando leches!!
R: ¿¿Cómo?? ¡Tu no te vas!... ¡¡¡¡Mamiiiiiiii!!!!

Paz: ¡Pero cabrones!
Ricardo: ¡Digo que se fue! Se fue con los pantalones medio puestos y mi madre con el palo de la fregona intentándola pillar por las escaleras… a mi no me volváis a presentar este tipo de mujeres, por favor…

R: ¡Mamii! Se ha llevado mi virginidad…

Paz: Os digo una cosa: el tío, tonto es un rato, como para echarle a los marranos… eso si: en la vida me lo he pasado mejor en la cama.

La Tesis

Allí estaba yo, apoyado sobre la barra del bar, observando todo lo que me rodeaba esa noche: camareros, copas, chicos, chicas, chicos borrachos, chicas borrachas, chicas quinceañeras que los porteros las dejaron entrar sin ni siquiera pedir su DNI…

Sabía perfectamente a qué hora llegaba ella…Sobre la una de la noche estaría ya fumándose su cigarrillo y pidiendo su bebida favorita: ron con Coca – Cola.

Efectivamente: a las una menos diez llego a la barra, rozándome con ese perfume que se echaba cuando estaba con ella en aquellos tiempos remotos. Se sentó en el taburete de la barra, pidió su ron con Coca – Cola, pago los siete euros que costaba la copa, mientras detrás de ella, un chico llamado Rafael, conocido por toda la ciudad por sus grandes músculos (aunque yo mantengo la teoría de que aquel que tiene grandes músculos, de cerebro va algo atrasado), se acercaba a ella, sin aun conocerla y pude contemplar parte de la conversación que mantuvieron:

- Hola, guapa… ¿Vienes de visita por esta ciudad?
- Lo siento, chico, soy de aquí. ¿Te conozco? – decía ella haciéndose la dura.
- No, pero a partir de ahora me vas a conocer, mi nombre es JuanMi.
- Encantada – decía ella dándole la mano, cogió su copa y se dio la vuelta dirigiéndose a su grupo de amigos con los que había venido.
- Vete, pero te estas perdiendo a una gran persona por conocer… - decía el a medio grito, intentando convencerla.

Viendo que el pobre JuanMi no triunfaba con la chica le pidió un chupito de tequila al joven camarero que nos servia por aquella zona de la barra. Yo, como si su cabeza fuera de cristal, veía transparentándose sus ideas, y sabía casi a la perfección su segundo pasó a dar.

El camarero le servio el chupito, y viendo que le miraba a él mientras cerraba sus dedos a coger ese pequeño vaso, me dijo:

- ¿Qué? ¿Tengo monos en la cara?
- No, pero si como si te hubieran dado con un saco lleno de martillos – le decía yo, sin cortarme.
- Ummm…me caes bien… ¿Un chupito?
- Venga, aunque ahora mismo estoy bebiendo Whisky, pero por mezclar con un simple chupito, no creo que pase nada.
- Camarero, ponle a mi nuevo amigo otro chupito de tequila a mi costa – le decía dirigiéndose nuevamente al chico joven de la barra. Mientras me lo servia, él se esperó y me empezó a hablar. - ¿Por qué nos mirabas mientras hablábamos?-.
- Soy sociólogo y estoy aquí para estudiaros. Tengo que hacer una tesis sobre el comportamiento de los jóvenes en los lugares de ocio y ahora mismo estaba estudiando vuestro comportamiento natural, fuera de esos libros que nos tenemos que estudiar, y viendo en directo todos vuestros comportamientos – en ese momento me sirvió el chupito.
- ¿Y que dice tus libros sobre mi comportamiento? ¿Qué lo estoy haciendo bien?
- Digamos que mis libros no cuentan nada, aunque si te recomiendo que la dejes…es muy difícil…
- Ya… Pues deja de estudiar y emborráchate – me dijo él, haciendo caso omiso a mi consejo. Ambos cogimos el pequeño vaso y trago de tirón, pasando esos grados de alcohol por nuestras jóvenes gargantas. – Que te sea leve tu estudio. Adiós.- se despidió.

Yo, apoyado en la barra para que no se cayera (ironía), seguía con mis whisky, bebiendo como si se tratara de vino: saboreándolo, sintiendo sus aromas, el paseo del líquido por mi lengua…

Pasado las horas, ella volvió a pedir otra copa, tras las dos que se había bebido antes, y como era normal, cerca de donde estaba. JuanMi volvió a acercarse a la chica, ya que, tal como dije antes, su cerebro es de cristal, y una de las ideas por la se le pasó fue acercarse a ella dos horas mas tarde, ya que estaría mas contenta y así, poder conocerla (y, porque no, llevársela al huerto…).

- ¿Otra vez tú? ¿No te he dicho que me dejaras en paz?
- No, que yo sepa no me lo has dicho – decía él, intentado que fuera mas amable ella con él.
- Es verdad, no te lo dije, te lo di a entender: ¡Déjame en paz! – decía ella muy borde.
- Mira, te seré sincero: son las 3 de la mañana, y hasta las 7 o a las 8 que te quedarás aquí, voy a seguir insistiendo, hasta que me concedas, por lo menos, un baile…la canción a libre elección tuya.
- Dios… ¿pero que quieres de mi? – decía ella harta, pero poco a poco iba cayendo en las redes del chico de la perilla, JuanMi.
- Solo quiero un baile contigo y, si me apuras, conocerte, pero eso ya lo hablaremos después, ¿vale?
- Ummm… déjame que me lo piense…mientras vete con tus amigos y no vuelvas a dirigirme la palabra durante, por lo menos, dos horas.
- Esta bien, pero a las dos horas volveré a darte el tostón…
- Vale, Vale… - decía ella mientras se iba hacia el grupo de sus amigos, y él en la barra, al lado mía, con la copa medio llena, pero pidiendo otra, ya que por los nervios no sabia que hacia.
- Enhorabuena…parece que lo vas a conseguir – le decía yo, mientras él miraba a un lugar pendiente de conocer con una pequeña sonrisa que espantaba los moratones ficticios que le había echo el saco de martillos.

En el momento que escuchó mis palabras salio de ese sueño y me miró:

- ¡Anda! ¡Pero si eres tú! ¿Todavía sigues estudiando?
- Ya ves, no descanso para mear ¡Jajaja!
- Ya veo, ya…al final creo que has salido perdiendo… - decía él, recriminándome el consejo que le había dado.
- Si, eso parece…

En ese momento llegó el camarero con la copa que le había pedido y diciéndole el precio de ella.

- Perdona, pero te has tenido que equivocar…yo no he pedido nada…
- ¿Cómo que no? Me has dicho que te sirviera esta copa… - decía el chico joven empezando a cabrearse.
- Vale, vale. Toma. – le decía mientras le daba el billete de 20 euros- Te gusta el Whisky, ¿no?
- Bueno, al alcohol no le hago asco…
- Vale, pues esta copa te la invito yo, por ese consejo que me habías dado ¡Jajaja!
- Brindemos por tu futura conquista – le dije levantado la copa para brindar.

Se despidió de mí y se fue. Mientras, yo allí, con dos copas casi sin empezar y el alcohol, sin nadie, a pesar de lo contradictorio que era, ya que la discoteca estaba a rebosar.

Seguí con la vista a JuanMi y no estaba muy lejos de mí: con sus amigos, unos tres o cuatro echándose unas risas y apostando entre ellos si esta noche conseguiría ligársela.

Digamos que yo me encontraba entre la chica (que, a mi entender, se llamaba Sara) y él, ese colega que me había echado en la discoteca y que lo más seguro que mañana me olvidaría de su cara.

Acabé mi copa y empecé la otra que me había invitado JuanMi. En ese momento salio una canción que a mí me traía muchos recuerdos: Apologize de One Republic, un grupo norte americano, un gran éxito en todas las cadenas de radio, canción lenta.

De reojo, vi como Sara se acercó a él, le cogió de la mano y le retiro de su grupo de amigos. Se fueron a un lugar en él que ni los amigos de Sara ni los de JuanMi los podían ver…pero yo, que pillé el sitio ideal donde veía gran parte de la discoteca, los veía.

Allí, en ese lugar, bailaron.

Viendo como ambos bailaban de una forma sensual y se susurraban cosas al oído, tras terminar la canción, los dos coquetearon con sus puntas de las narices y sus sonrisillas, y no quisieron volver con sus amigos…A los tres minutos, tonteo tras tonteo, se besaron, de una forma seria, sensual, como si de enamorados se tratara.

- Dime cuanto te debo, chico – le decía al camarero preparado para irme, mientras sacaba mi monedero.
- Son cinco copas…33 euros, por favor. – decía todo educado el chico joven.
- Toma, quédate con el cambio, Gracias.
- A ti.

Antes de salir por la puerta de la discoteca quería pasar cerca de ellos. Justo rozando el bolso de ella, saqué mi puñal del gran bolsillo que llevaba la chaqueta y se lo clavé en todo el estomago. Su cuerpo calló ensangrentado al suelo, tapándose la profunda herida que le había provocado. Me acerqué a el, me puse tras su oreja y le susurré:

- Te recomendé que la dejaras – le pasé la hoja del cuchillo por el cuello. Se ensangrentó.

No soy sociólogo, ni tampoco estoy haciendo una tesis, pero conocía a Sara, fue el amor de mi vida y nadie podía tocarla… nadie…

Bruno y Paula

Nombre: Bruno
Edad: 22 años


Bueno… mayormente he entrado en esta agencia de contactos porque, para que te voy a engañar, quiero dejar mi trabajo de gruista y vivir a la bartola. ¿Y como? Muy fácil: Casarme con alguna que tenga billetes. Así que en el formulario les puse que, como preferencia, una chica con más de 35 años y, eso si, que tenga dinero… ¡mucho dinero!

Nombre: Paula
Edad: 42 años

Una amiga mía, en el funeral de quien fue mi marido, me dijo que había una agencia de contactos para conocer gente y tal y pensé: “¿Por qué no apuntarme? Si, total, ¡la herencia la tengo!” Así que manos a la obra me puse y esta es mi primera cita.

Lugar de la cita: Pub La Terapia del Whisky
Hora: 17.00 horas

B: ¡Oii! ¿Tú eres Paula?
P: Si. Tu Bruno, ¿no?
B: Si, si. ¡Dame dos besos, mujer!

Bruno: La verdad que le costó, le costó arrancar… sobretodo con el tema de los dos besos de presentación… supongo que en sus tiempos no se daban dos besos para presentarse ¿no? ¡Jajaja!
Paula: La verdad que me gustó, lo que es el físico y su forma de vestir me gustó. Se nota que, a pesar de lo joven que es, es formal y no va con interés.

B: ¿Y como que te apuntaste a la agencia?
P: Pues la verdad que me aburrí de quien fue mi marido. Le dio un infarto al corazón y se quedó allí. Recibí la herencia ya que era empresario de una empresa importante de papel higiénico y la verdad que tras 13 años casado con el, quiero probar carne joven…tu ya sabes ¡jajaja!

Bruno: ¡Sois la hostia! ¡¡¡Una herencia de un empresario!!! Madre mía… de coches lujosos que me voy a poder comprar….

B: Yo me apunté porque un hombre tan maduro como yo esta harto de ir a las discotecas y conocer niñas, porque son niñas, que solo quieren a un tío con un Audi o un BMW y folleteo de solo una noche y luego “si te he visto no me acuerdo”. Y yo no quiero eso: yo quiero que mi pareja sea estable y como eso no lo voy a encontrar en las chicas de mi edad pues prefiero salir con mujeres un poco mayores que yo.

Paula: Se nota que sois una agencia seria. Tal como rellené en el formulario lo habéis cumplido. ¡Es que exactamente lo que yo buscaba! Un chico joven pero con la sesera bien puesta.

B: Ummm… unos 30 años te hecho, mas o menos…
P: Que va, que va. Tengo… 42 años…
B: ¡¿42 años?! Perdona, Paula, pero no te creo. ¡No aparentas esa edad!
P: ¡En serio que los tengo! ¡Jajaja!
B: ¡Estas de coña, mujer! Que no, que no me lo creo.

Bruno: ¡Joder que no! Se nota que ha pasado por muy mala vida… ¡yo le echaba unos 50 años!

B: Bueno… ¿y como te encuentras ahora? A pesar de que haya fallecido tu marido te encontrarás un poco triste, ¿no?

Paula: ¡Que hombre más atento! Se notaba que se preocupaba por mi y todo. ¡Un, un, un señor de los pies a la cabeza!

P: La verdad que no tan mal… él y yo no nos llevábamos muy bien… el siempre diseñando papeles mas absorbentes y yo más aburrida que todo… Si en el tiempo que estuvimos casados, sin engañarte, lo hicimos unas 10 veces…
B: Tú por eso no te preocupes… ¡Que soy un tigre! ¡Jajaja!
P: ¡Jajaja! ¡Que gracioso que eres! Pero bueno… a pesar de eso, tras morirse, me dejo una herencia muy buena…

Bruno: Joder… me froto las manos nada más pensarlo… me veo como el pato ese rico de Disney: bañándome en una piscina llena de dinero…

P: ¿Y de coches? ¡Lo que me ha dejado de coches! Audis, BMW, Wokswagen, Mercedes, Lamborgini…

Bruno: ¡Cuando me vean mis amigos con un Lamborgini! ¡Se van a comer sus Seat Leones, Sus Civics y sus Golfs!… madre mía…

P: Aparte, los tres chalets que me ha dejado: uno en Marbella, otro en la misma costa de Cabo de Gata en Almería y otro no se donde estará… También una pila de terrenos y muchos apartamentos, ¡muchísimos!

Bruno: ¡Las fiestas que voy a liar allí!

B: Yo te digo una cosa, Paula. Con toda la sinceridad del mundo: Yo no busco el dinero. Yo solo quiero darte la mayor felicidad del mundo, y que esos trece años que has pasado mal con el empresario de papel higiénico este, pases el doble conmigo y ¡mejor!
P: ¡Oiii! Bruno… que bonito lo que me acabas de decir…

Paula: Fue precioso lo que me dijo… si ya me gustaba de antemano, con lo que me dijo ya me enamoró.

P: Bruno… no me gusta ser así, directa y que te asustes pero… me apetece besarte.
B: ¿¿¿Cómo???

Bruno: Ahí se me notó, se me notó. Pero yo no quería besar a una tipa de unos 50 años ¡Que no!

B: Es que… te comento: resulta que me ha salido unas vejigas en la boca y no quiero que se te pegue… me gusta mucho cuidar a los demás… y lo que no quiero es hacerte un daño tan grande como que te salga una vejiga en la boca… no, no, no.
P: Bueno… pero por un beso no va a pasar nada… es que lo que más me apetece…
B: ¿Y no te apetece una… ¡una Coca – Cola!? ¡Camarero! ¡Una Coca – Cola para esta señora… se, señorita! ¡¡Camarero!!

Bruno: Y en el momento que me cogió de la mano… ¡madre mía! Me puse de los nervios…

B: ¡¿¿¿Qué haces???!
P: Cogiendote de la mano, ¿Qué voy a hacer?
B: Pero aquí en publico no, mujer, aquí no.
P: ¿Te da vergüenza de que la gente piense que sea tu madre?
B: ¡No, chiquilla, no! ¿Cómo puedes pensar en eso?

Paula: Ya no me gustaba tanto… a mi me daba la sensación que, fuera, no quería que la gente nos viera juntos…ni un beso, ni cogernos de la mano… ¡nada! Así que antes de que fuera tarde, se lo solté.

B: Pues si, Paula, pues si, pues si. Me da cosa de que la gente nos vea.
P: Pero si me dijiste que lo que querías era una mujer como yo…
B: Pero, Paula, ¡la gente va a pensar de que eres mi madre!

Bruno: ¡Ahí ya la cagué del todo! Ya me quedé sin BMW, sin piscina llena de monedas, sin fiestas en el chalet de Marbella… ¡Todo al carajo!

P: De verdad, me dais pena la juventud de hoy en día… siempre pensando en lo que la gente dirá…
B: ¡Buah! ¡Y que lo digas! ¡Anda que no dirán nada mis amigos cuando me vean con un chalet solo para mí!
P: ¡¡¡¿¿¿Comooo???!!! ¡¡¡¡¿¿¿¿Un chalet solo para ti????!!!!
B: ¡Ui!... ¿He dicho eso en voz alta?

Bruno: Parece que no, pero os juro que se me escapó. No quise decir eso, pero como ya estaba harto de la vieja…

P: ¡¡Vete a la mismísima mierda, Bruno!!

Paula: ¡Claro, claro! Me levanté muy cabreada, con todas mis fuerzas. Este, que quería aprovecharse de mis pertenencias... ¡Por favor!

B: ¡Tranquila, tranquila! Se que volverás a pedirle a la agencia otra cita conmigo… Camarero, un Martíni Blanco por aquí, por favor, que lo paga la abuela.

Bruno: Se que volverá a pedir otra cita conmigo ¿Qué os creéis? Ya me llamareis, veras.
Paula: Me fui. Pagué las bebidas, porque, la verdad, si tengo que esperar a que este lo pague, vamos apañaos.

Primera cita

¿De qué trata "Primera cita"? Muy sencillo. Basado en la pequeña serie de televisión "Impares" que emite en Antena 3 Television, trata de una agencia de contactos donde personajes se ponen en contactos con otros en busca de su media naranja, o por lo menos, pasarselo bien.

La diferencia está que, esta agencia, la mia en particular, no busca personas normales. Conocer a alguien en esta agencia, puede convertirse más en un quebradero de cabeza...

Las historias esta formada en tres partes:

- La introducción con sus nombres y edad (porque han entrado en la agencia, sus aficiones, si tipo de hombre o de mujer...).

- La conversación que mantienen durante la cita.

- Y lo que hablan en el confesionario. Su opinion de la cita al completo. (Esto siempre estará marcado de color rojo).

Espero que os guste... y no os hagais un lio.

Gracias y saludos.

Paciente nº 007

2º temporada de "La Terapia del Whisky"

La primera temporada de “La Terapia del Whisky” terminó por el mes de Noviembre. Tras estas pequeñas vacaciones (algunas vacaciones me han salido bastante caras… como el viajecito a Las Islas Fiji...) volvemos con más historias, más comentarios (comentarios no muchos, la verdad) y… con más historias...

Hemos obtenido opiniones muy buenas de las historias que por esta pagina se han pasado; pero también hemos tenido opiniones no muy buenas… Gustos como colores... Pero a pesar de los comentarios malos, mi equipo (osease, yo) nos levantamos con más ganas de hacer mas historias, e historias de lo mas rara, mas gamberras y, en ocasiones, más asquerosas de lo que la mente de un ser humano normal da. Tanto los comentarios buenos como los malos, nos hace escribir mas historias (el que mucho abarca, poco aprieta).

Se abrirán nuevas secciones y espero alguno que otro cameo de mis amigos (los tios pasan de mi…) Así que os invito, por segunda vez, entrar en la pagina más borracha de la red.

Gracias y saludos

Paciente nº 007. Creador de La Terapia del Whisky.

PD: Espero mas comentarios, cabrones…